Una nariz desviada no afecta solamente al aspecto de la persona, sino que también puede causar dificultades en la respiración, provocando síntomas como dificultad para respirar por una fosa nasal, congestión frecuente, sinusitis recurrentes, ronquidos, sensación de obstrucción nasal. Por este motivo, cada vez más pacientes consultan no solo por el aspecto de su nariz, sino también por cómo mejorar su calidad de vida.
Gracias a los avances de la medicina estética, hoy en día, es posible corregir la nariz torcida, tanto con cirugía como sin ella. La elección de este dependerá de la anatomía de la nariz, de las expectativas del paciente y de los problemas funcionales.
¿Qué es una nariz torcida y por qué ocurre?
Una nariz torcida es una nariz que no está recta. Es decir, cuando la estructura nasal no está alineada con el eje central del rostro. Esto se suele deber a varios factores:
Componente hereditario
Algunas personas presentan asimetrías faciales o desviaciones del tabique nasal desde el nacimiento.
Traumatismos o golpes
Cualquier golpe sufrido en accidentes, practicando deportes de contacto o durante caídas, pueden desviar la estructura nasal.
Desarrollo en la pubertad
Durante la adolescencia, los huesos y cartílagos pueden tener un crecimiento desigual que haga que la nariz se tuerza.
Cirugías previas
Una cirugía nasal anterior mal hecha puede ser la responsable de una desviación de tabique o de ciertas asimetrías en la nariz. En estos casos la solución es una rinoplastia secundaria.
Tipos de cirugías para corregir la nariz
A la hora de corregir una nariz torcida, se puede elegir entre distintas intervenciones quirúrgicas, dependiendo de si el problema es funcional, estético, o incluso, ambos.
Septoplastia
La septoplastia es una cirugía funcional cuya finalidad es la de corregir la desviación del tabique nasal. Gracias a este tratamiento quirúrgico se mejora la respiración, se reduce la congestión crónica, disminuye las infecciones sinusales y mejora la calidad del sueño.
En algunos casos puede combinarse con una rinoplastia para tratar también el aspecto externo de la nariz.
Rinoplastia
La rinoplastia es una cirugía que permite modificar la forma externa de la nariz. Esta cirugía nasal corrige desviaciones, mejora la simetría facial, reposicionar estructuras óseas o cartilaginosas y optimizar la función respiratoria.
Cuando se tratan conjuntamente aspectos funcionales y estéticos, hablamos de rinoseptoplastia.
También te puede interesar
Rinoplastia – Nariz
¿Cuando es necesario corregir una nariz torcida?
Para saber si es necesario corregir una nariz, es preciso evaluar distintos aspectos. Desde el grado de desviación, la presencia de problemas respiratorios, repercusión estética o las expectativas del paciente.
Si la desviación es leve y no afecta a la respiración, algunas personas deciden convivir con esta de forma permanente. Lo más recomendable es consultar con un especialista otorrinolaringólogo o un cirujano plástico, que te aconsejará personalmente y analizará tu caso para determinar cuál es el tratamiento más adecuado.
De hecho, estos son los casos en los que generalmente se recomienda corregir una nariz torcida:
- Dificultad respiratoria
- Infecciones sinusales recurrentes
- Deformidad tras un golpe o traumatismo
- Problemas graves de autoestima y confianza
¿Se puede corregir una nariz torcida sin cirugía?
La nariz torcida de puede corregir sin cirugía en determinados casos. Esto es lo que se conoce como rinoplastia líquida mediante rellenos con ácido hialurónico. Si deseas mejorar la forma de tu nariz sin necesidad de pasar por un quirófano, los rellenos dérmicos son una solución efectiva para corregir una nariz torcida en la que la desviación sea leve. Podrás mejorar tu perfil nasal, verte una nariz más recta y en armonía con el resto del rostro y corregir pequeñas asimetrías.
Este tratamiento no requiere quirófano, tiene resultados inmediatos y permite mejorar la armonía facial
No obstante, hay que tener en cuenta lo siguiente:
- Es una solución temporal (12-24 meses).
- No corrige problemas respiratorios.
- No modifica la estructura ósea o cartilaginosa.
¿Qué tener en cuenta antes de tomar una decisión?
Antes de decidir si te enfrentas a una cirugía de nariz o un tratamiento de medicina estética de bajo impacto, debes evaluar los pros y contras de cada uno y algunas otras cuestiones como:
- Especialista certificado: Es esencial escoger una clínica experta en medicina estética y cirugía plástica con experiencia y acreditación. No te dejes seducir por centros con promociones demasiado llamativas y baratas, que no ofrecen todas las garantías sanitarias ni seguridad.
- Expectativas reales: Actualmente, las técnicas quirúrgicas son más precisas. Pero no se puede garantizar la perfección absoluta en una cirugía de nariz, ya que es una de las más complicadas y en el resultado también influye el proceso de recuperación y los cuidados posteriores.
- Postoperatorio y recuperación: Es necesario informarse sobre cuánto tiempo deberás estar de baja laboral en el caso de la septoplastia, la rinoplastia o la rinoplastia líquida. También como es el periodo de reposo, cuando podrás volver a tu rutina diaria, o cuando podrás volver a usar tus gafas tras una rinoplastia.
La belleza no es sinónimo de simetría perfecta, pero si una desviación nasal afecta a tu calidad de vida o a tu confianza, existen diversas soluciones seguras y eficaces


